Cada vez más personas toman conciencia de la importancia de llevar un estilo de vida en armonía con la naturaleza, y parte de esta responsabilidad ecológica se refleja en el manejo de la basura que generamos. Juntos podemos promover una cultura adecuada en el tratamiento de los residuos y lograr vivir en mejor armonía con nuestro ambiente.

El reciclaje es una de las alternativas utilizadas en la reducción del volumen de los desperdicios sólidos.
Este proceso consiste en volver a utilizar materiales que fueron desechados, y que aún son aptos para elaborar otros productos o para volver a fabricar los mismos.

Disminución del volumen de basura generada
Se alarga la vida útil de los rellenos sanitarios pues la basura se compacta mejor y ocupa menos espacio. También evitamos que permanezca en lugares como vertederos.

Mejoramiento de la higiene
Separar la basura permite evitar la contaminación y focos de infección dentro de nuestras comunidades. El personal de recolección puede realizar su trabajo más dignamente. Los desechos reciclados están procesados con tratamientos adecuados por lo cual se disminuye considerablemente la contaminación del agua, el aire y el suelo.

Ahorrar recursos naturales
Reciclar permite disminuir la extracción de recursos naturales no renovables, ahorrando agua y energía.

¿Sabía usted que?

– Se estima que hasta 20% de los desechos depositados en el relleno del CEAMSE podrían ser reciclados (65% es residuo orgánico).
– En la producción de una tonelada de papel reciclado se economizan 1,5t de madera y 100 litros de agua.
– El reciclaje de vidrio requiere 25% menos energía que la fabricación de vidrio nuevo.
– Usar aluminio reciclado para manufacturar productos nuevos requiere 50% de la energía que se utiliza con materia prima virgen.
– Con la utilización de papel reciclado se economiza 45% de energía.
– Con la energía que se ahorra en la producción de una lata reciclada de aluminio un televisor puede funcionar 3 horas.